Cómo ponerle gotas en los ojos a tu perro sin volverlo una pelea

Cómo ponerle gotas en los ojos a tu perro sin volverlo una pelea

Cómo ponerle gotas en los ojos a tu perro paso a paso. Aprende qué hacer, qué evitar y cómo volver la rutina mucho menos estresante.

Alan Acuña

Si alguna vez has intentado ponerle gotas en los ojos a tu perro, ya sabes que el problema casi nunca es la gota en sí. El problema es todo el mini drama alrededor. En cuanto tu perro ve el frasquito, de pronto le sale un pendiente importantísimo al otro lado de la casa.

Yo conozco demasiado bien esa sensación. Arya ha pasado por bastantes cosas desde muy chiquita, incluyendo cirugía de cataratas y temporadas donde me tocó estar al pendiente de gotas, medicinas y horarios sin margen para regarla. Lo difícil no era querer cuidarla. Lo difícil era querer cuidarla tanto que terminaba sobrepensando cada paso y aun así me quedaba con la duda de si lo había hecho bien.

Así que, si llegaste aquí porque estás buscando cómo ponerle gotas en los ojos a tu perro mientras él te juzga desde la esquina del cuarto, te ahorro un poco de estrés. La meta no es hacerlo perfecto. La meta es volver el proceso tranquilo, seguro y repetible.

Empieza preparándote tú, no persiguiendo a tu perro

El error más común es intentar ponerle gotas en los ojos a tu perro en medio del caos. Si tu perro ya está inquieto, escondiéndose o caminando por todos lados, no conviertas eso en una lucha libre. Solo vas a lograr que la próxima vez le tenga más miedo al frasco.

Antes de empezar, lávate las manos y deja todo listo. Destapa las gotas solo cuando realmente las vayas a usar. Si el veterinario te dijo que agitaras el frasco, hazlo antes. Ten a la mano un premio y un pañuelo o paño limpio por si se escurre un poquito sobre el pelo.

Luego busca un lugar tranquilo y con buena luz. A algunos perros les funciona mejor el sillón. A otros, el piso contigo a un lado. Los perros pequeños suelen cooperar más si los envuelves ligeramente en una toalla, dejando solo la cabeza por fuera. Los perros grandes normalmente se sienten más seguros si están sentados o parados junto a tu pierna, en vez de sentirse acorralados.

Cómo ponerle gotas en los ojos a tu perro, paso a paso

Este es el método que normalmente funciona mejor.

Primero, tranquilízate tú. Los perros son ridículamente buenos para leer la tensión. Si llegas con energía de cirugía de emergencia, ellos también se van a poner tensos.

Con una mano, sostén la cabeza de tu perro con suavidad. Con la otra, coloca el frasco por encima del ojo. No acerques demasiado la punta. Nunca quieres que el gotero toque el ojo, las pestañas o el pelo, porque eso puede contaminar el medicamento.

Después, usa tus dedos para levantar un poco el párpado superior o bajar ligeramente el inferior, solo lo suficiente para tener un buen ángulo. No se trata de abrirle el ojo a la fuerza. Solo de hacer espacio para la gota.

Aprieta una sola gota, exactamente como te lo indicó el veterinario. Más no significa mejor. La mayor parte del exceso solo se va a escurrir.

Cuando caiga la gota, deja que tu perro parpadee. Eso normalmente distribuye mejor el medicamento que andar moviéndole el ojo de más. Si te recetaron más de un producto oftálmico, espera varios minutos entre uno y otro, y aplica primero las gotas antes que los ungüentos, a menos que tu veterinario te haya dicho otra cosa.

Qué hacer si tu perro se mueve o se echa para atrás

Aquí es donde la mayoría de los papás de mascotas se desesperan, y la neta con justa razón. Hay perros que se ofenden con solo ver la idea de las gotas.

Si tu perro se echa para atrás cada vez, bájale revoluciones a todo. Practica la posición sin usar el medicamento. Tócale la carita con cuidado, prémialo y termina ahí. Luego repites más tarde. A veces, la forma más rápida de lograrlo es dejar de intentar resolverlo en un solo intento dramático.

También puede ayudarte otra persona, sobre todo si el veterinario mandó gotas varias veces al día. Mientras una persona lo sostiene o lo tranquiliza, la otra aplica el medicamento. Ese pequeño trabajo en equipo cambia muchísimo la experiencia.

Y si tu perro parpadea justo cuando cae la gota, no entres en pánico. Si viste claramente que la gota llegó al área del ojo, es muy probable que haya quedado suficiente medicamento donde debía. Si de verdad no estás seguro, mejor habla con tu veterinario antes de adivinar y duplicar la dosis.

Errores comunes que complican más las gotas

Hay varias cosas que vuelven esto más difícil de lo necesario.

Una es usar gotas para humanos sin preguntarle al veterinario. Mejor no. Los perros pueden tener problemas muy distintos en los ojos, y el producto equivocado puede irritar más la zona o esconder algo más serio.

Otra es tocar el ojo con la punta del frasco. Sé que puede pasar por accidente, sobre todo cuando tu perro se mueve en el último segundo, pero si ocurre, haz una pausa y sigue las indicaciones de tu veterinario. La higiene importa muchísimo con este tipo de medicamentos.

Y la otra gran trampa es confiar solo en la memoria. Si tu perro necesita gotas dos o tres veces al día, te haces bolas rapidísimo. Sales del cuarto cinco minutos y de pronto ya no sabes si sí diste la dosis del mediodía o si solo pensaste en darla.

Ese tipo de saturación fue justo una de las razones por las que terminé construyendo Arya. Cuando estás lidiando con pastillas, gotas, antibióticos, recordatorios y notas del vet, la cabeza se te llena muy fácil. Tener un registro simple ayuda bastante.

Hazle un favor a tu yo del futuro

Si tu perro va a necesitar gotas por más de un par de días, hazte un favor y arma una mini rutina. El mismo lugar. El mismo tono de voz. El mismo premio al final. A los perros les encantan los patrones y, siendo honestos, a nosotros también.

Yo también llevaría un registro rápido de cada dosis y de cualquier reacción que notes, sobre todo si tu perro está con varios tratamientos al mismo tiempo. Así, cuando el veterinario te pregunte si el ojo se veía menos rojo al segundo día o si omitiste alguna dosis, tienes una respuesta real y no una suposición estresada.

Si quieres llevar todo eso en un solo lugar, puedes descargar Arya en la App Store o en Google Play. La construí porque seguir el tratamiento de un perro se puede volver abrumador muy rápido, y a veces tener una preocupación menos es justo lo que evita que toda la semana se te haga bolas. 🐾